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2026
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Se ha desarrollado un nuevo sistema de fertilización ecológica mediante la combinación de agentes microbianos con fertilizantes compuestos orgánico-inorgánicos.
En el contexto de la protección de la calidad de las tierras cultivables y la promoción del desarrollo verde de la agricultura, los fertilizantes compuestos ecológicos, obtenidos mediante la combinación de agentes microbianos con fertilizantes orgánicos e inorgánicos, han experimentado un rápido desarrollo.
En el contexto de la protección de la calidad de las tierras cultivables y de la promoción del desarrollo verde de la agricultura, los fertilizantes compuestos ecológicos, obtenidos mediante la combinación de agentes microbianos con fertilizantes orgánicos e inorgánicos, han experimentado un rápido desarrollo. Al mejorar la calidad del suelo, aumentar la eficiencia de los fertilizantes y favorecer el crecimiento saludable de los cultivos, se ha establecido un modelo de fertilización sostenible que reduce la dependencia de los fertilizantes químicos y mejora la calidad de los productos agrícolas.
Los fertilizantes microbianos compuestos utilizan fertilizantes orgánicos de alta calidad como portadores y se formulan con cepas funcionales capaces de solubilizar el fósforo y el potasio, fijar nitrógeno, resistir enfermedades y promover el crecimiento. Una vez aplicados al suelo, estas cepas pueden colonizar rápidamente el medio, mejorar el microambiente ecológico del suelo, descomponer los nutrientes fijados en el suelo y aumentar la eficiencia de utilización de los fertilizantes. Las cepas funcionales pueden producir biomasa probiótica y sustancias enzimáticas, favorecer el desarrollo radicular, potenciar la capacidad de absorción de nutrientes y agua por parte de los cultivos, mejorar la resistencia a la sequía, al frío y a las enfermedades, y reducir la incidencia de enfermedades transmitidas por el suelo.
Los fertilizantes orgánicos pueden aumentar el contenido de materia orgánica en el suelo, mejorar la estructura de los agregados del suelo, potenciar la aireación del suelo y su capacidad de retención de agua y nutrientes, y proporcionar un ambiente favorable para la reproducción de microorganismos y el crecimiento de los cultivos. Los nutrientes inorgánicos aportan una nutrición de acción rápida, teniendo en cuenta las necesidades de promoción del desarrollo de las plántulas en la etapa inicial y del crecimiento en la etapa posterior de los cultivos, logrando así una combinación de “acción rápida y efecto prolongado”. Cuando se aplican a cultivos de interés económico, como frutales y hortalizas, té y plantas medicinales chinas, pueden realzar el sabor, el aroma y los componentes nutricionales de los productos, elevar su valor comercial y satisfacer las exigencias de una producción ecológica y orgánica. En los cultivos extensivos, el uso de fertilizantes químicos puede reducirse, lo que permite disminuir los costos de producción, mejorar los problemas de compactación y acidificación del suelo y lograr una integración entre el uso y la conservación del suelo.